El potaje de vigilia es un guiso tradicional español hecho con garbanzos y bacalao que se come típicamente durante la temporada de Cuaresma.
Aquí tienes una receta para hacer este delicioso y sustancioso guiso:
Escurra los garbanzos remojados y enjuáguelos bien. En una olla grande, combine los garbanzos, el caldo de pescado y el agua. Deje hervir, luego reduzca el fuego y cocine a fuego lento durante aproximadamente una hora, o hasta que los garbanzos estén tiernos.
En una sartén aparte, caliente una cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Agregue la cebolla, el ajo y los pimientos, y cocine hasta que las verduras estén blandas, aproximadamente 10 minutos.
Añadimos a la olla con los garbanzos las patatas troceadas, junto con el laurel, el pimentón ahumado, el comino, la sal y la pimienta. Cubrir con agua si es necesario y llevar a ebullición. Reduzca el fuego y cocine a fuego lento hasta que las papas estén bien cocidas, aproximadamente 20 minutos.
Agregue el bacalao a la olla y cocine hasta que esté opaco y bien cocido, unos 5-7 minutos.
Agregue las espinacas picadas y cocine durante 2-3 minutos, hasta que se ablanden.

Si olvidaste remojar los garbanzos el día anterior, ¡no te preocupes! Todavía puedes hacer un delicioso guiso de garbanzos y bacalao utilizando garbanzos cocidos de Luengo de gran calidad.
El Potaje de Vigilia es una de las recetas más tradicionales de España. Este guiso de garbanzos y bacalao se sirve habitualmente durante la Cuaresma y la Semana Santa, cuando los platos sin carne tienen un papel protagonista en la gastronomía española.
Elaborado con garbanzos, bacalao, espinacas y especias aromáticas, este guiso es reconfortante y nutritivo. Sus ingredientes sencillos crean sabores mediterráneos que se disfrutan en España desde hace generaciones.
Aunque se prepara tradicionalmente durante la Semana Santa, muchas familias lo disfrutan durante todo el año. Es un plato completo que refleja la autenticidad de la cocina casera española.
Utiliza aceite de oliva virgen extra español para un sabor más auténtico.
Los garbanzos cocidos de Luengo son una alternativa práctica a los garbanzos secos.
El bacalao en salazón aporta un sabor más tradicional, aunque el bacalao fresco también funciona muy bien.
Como muchos guisos, su sabor mejora al día siguiente cuando los ingredientes se han integrado mejor.
Sirve el Potaje de Vigilia con pan rústico para aprovechar todo el sabor del caldo. Una ensalada verde sencilla también aporta frescura y equilibrio al plato.
Para los amantes del vino, un Albariño fresco combina perfectamente con el bacalao y los garbanzos. Un Verdejo bien frío es otra excelente opción.
Los pimientos del piquillo asados son una guarnición clásica para este guiso. Su toque dulce complementa los sabores salados del bacalao y las especias.
Receta tradicional española de Cuaresma y Semana Santa
Fácil de preparar con ingredientes sencillos
Rica en proteínas y fibra
Perfecta para compartir en familia
Auténtico sabor de la cocina española
Aún más deliciosa al día siguiente