Estos macarrones con queso al horno, el clásico mac and cheese de Estados Unidos, dan un toque español a uno de los favoritos de Acción de Gracias. El queso manchego Casa Castel aporta un sabor profundo a frutos secos, y un queso blanco suave que funde bien da la textura sedosa que esperas de unos buenos macarrones con queso. La cobertura de pan rallado dorado pone el punto crujiente.
Son cremosos, se pueden preparar con antelación y funcionan muy bien en cenas familiares, comidas compartidas y para quien piensa que nunca sobra queso en la mesa de fiesta. Los encontrarás entre nuestras recetas de Acción de Gracias con toque español.
Para: 8 raciones como guarnición | Preparación: 15 minutos | Cocción: 30-35 minutos | Total: 45-50 minutos
Calienta el horno a 190 °C (375 °F). Engrasa ligeramente una fuente de horno mediana (de unos 23 x 33 cm / 9 x 13 pulgadas).
Cuece la pasta en agua hirviendo con sal unos 2 minutos menos de lo que indica el envase. Escúrrela sin enjuagarla: terminará de hacerse en el horno, dentro de la salsa.
Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio. Añade la harina y cocínala de 1 a 2 minutos, sin que llegue a dorarse.
Incorpora poco a poco la leche y la crema de leche tibias, removiendo con unas varillas hasta que la salsa quede lisa y ligeramente espesa, unos 4 o 5 minutos. Retira del fuego y añade poco a poco el manchego y el cheddar blanco, removiendo hasta que se fundan. Agrega la mostaza, si la usas, y la pimienta, y prueba antes de ajustar la sal.
Mezcla con cuidado la pasta escurrida con la salsa de queso y pasa todo a la fuente. En un bol pequeño, mezcla el panko con el aceite de oliva y el ¼ de taza de manchego rallado reservado. Reparte la mezcla de manera uniforme por encima.
Hornea sin tapar de 20 a 25 minutos, hasta que los bordes burbujeen y el pan rallado esté ligeramente dorado. Deja reposar de 5 a 10 minutos antes de servir y decora con un poco de tomillo, si quieres.

Prepara la pasta y la salsa de queso, mézclalas y guárdalas en la nevera, en la fuente y sin la cobertura de pan rallado, hasta 24 horas.
Saca la fuente mientras se calienta el horno, añade la cobertura recién mezclada y hornea hasta que esté bien caliente y burbujeante. Si viene de la nevera, puede necesitar de 5 a 10 minutos más.
Sírvelos con pavo asado, coles de Bruselas asadas con jamón o una ensalada verde fresca que equilibre la cremosidad de la pasta.
Alérgenos: revisa siempre las etiquetas de los productos. Esta receta contiene trigo y leche, y según la marca puede contener otros alérgenos.
Sí. El manchego rallado muy fino aporta un sabor a frutos secos con un toque ácido; combinarlo con un buen queso fundente hace la salsa más cremosa.
Para esta receta, usa la misma cantidad de manchego y de cheddar blanco suave, y un poco más de manchego por encima.
Sí. Guarda la pasta montada en la nevera, sin la cobertura, hasta 24 horas y hornéala antes de servir.
Cuece la pasta un poco menos de lo normal, usa suficiente salsa de queso y evita hornear demasiado tiempo.
Descubre más recetas de Acción de Gracias o consulta la colección de embutidos y quesos españoles para encontrar quesos españoles.