Este paté de mejillones es un aperitivo fácil de inspiración española. Se hace con mejillones en escabeche, atún, queso crema y mayonesa. Lo preparas en pocos minutos, pero la calidad de las conservas lo convierte en algo especial.
La clave está en usar buenas conservas españolas. Los mejillones en escabeche aportan sabor, un punto ácido y un toque picante. El atún en aceite de oliva da cuerpo. El queso crema deja la textura suave y cremosa.
Sírvelo frío con galletas saladas, tostaditas o mini blinis. Es ideal para noches de tapas, cócteles y fiestas. También sirve como aperitivo rápido cuando llegan invitados.
Ingredientes del paté de mejillones
Cómo hacer el paté de mejillones
1. Junta el marisco
Pon los mejillones en un bol grande, con su salsa de escabeche. Añade el atún y un poco del aceite de la lata.
El líquido de las conservas da más sabor y deja el paté más suave.
2. Añade los ingredientes cremosos
Agrega el queso crema, los palitos de cangrejo picados y la mayonesa. Mezcla con un tenedor hasta integrar todo.
3. Tritura hasta que quede fino
Pasa la mezcla a la batidora o usa una batidora de mano en el mismo bol. Tritura hasta obtener una crema fina y untable. No deben quedar trozos grandes.
Si el paté queda muy espeso, añade un poco más de mayonesa. También puedes echar un chorrito de vino blanco seco para aligerarlo y darle sabor.
4. Enfría antes de servir
Pasa el paté a un cuenco o a un recipiente hermético. Tapa y deja en la nevera al menos 2 horas.
Así se integran los sabores y la textura queda perfecta.
Cómo servir el paté de mejillones
Sirve el paté en cuencos pequeños, rodeado de galletas crujientes, mini tostadas o blinis.
Nuestras galletas favoritas para acompañarlo son las galletas de eneldo y las galletas de quinoa de Paul & Pippa.
Este paté de mejillones es una forma sencilla de convertir unas buenas conservas españolas en un aperitivo elegante, con muy poco trabajo.